martes, 20 de julio de 2010

Capítulo seis

capitulo seis

Capítulo anterior

Estaba decidido. Tenía que olvidar ese sentimiento que parecía comenzar a florecer en mi interior. Ese sentimiento que era agradable y al mismo tiempo tiempo horrible. Dulce y a su vez amargo.

Le veía correr justo delante de mí. De vez en cuando iba mirando hacia atrás, a ver si me acercaba mucho y mientras, reía.


Debía olvidarle, o al menos de aquella manera. No podía dejarlo ir, me negaba a que eso ocurriera.


Capítulo seis


(de verdad AMO esta foto (L) )


Cuando llegamos a la puerta del cine le atrapé y ambos reíamos. Dakota nos miraba un poco con cara de extrañada, pues ya estaba ahí aunque nosotros no nos hubiéramos dado cuenta.


dakota: ejeemm... -carraspeó la garganta con intención de que le prestáramos atención. -Bueno, ¿vamos a comprar las entradas?

tu: claro, vamos.


Efectivamente, como él había dicho , iríamos a ver REC, que es de miedo (si queréis poned otra peli, es que no se me ocurría ninguna). Va, lo superaría. Cuando diera mucho miedo me cubriría la cara con la chaqueta. No podía ser tan horrible, ¿no?


Después de comprar las palomitas y los refrescos, entramos a la sala y nos sentamos casi al final del todo. Como aún no había empezado, nos pusimos a hablar.

Cuando comenzó la película, nos callamos y le prestamos atención. El principio no era tan terrible como me había imaginado. Quizás, al fin y al cabo, no era tan desagradable.

¡Mierda! ¿Para qué hablaría? En serio, estoy gafada o algo... Justo en ese momento empezaba lo peor. ¡Qué miedo! De verdad estaba asustada.

De pronto oí unas leves carcajadas a mis dos costados. Vale, por si fuera poco, me habían visto.


justin: -en susurros- te dije que no aguantaría.

dakota: aún no ha gritado, sigo ganando la apuesta -también entre susurros-.

tu: ¿en serio que han apostado? Qué adorables -sárcastica-. Vas a perder, Justin. No pienso gritar.

justin: gracias mujer, cuánto amor.


Le miré con una sonrisa burlona y me volví a tapar con la chaqueta. De pronto se oyó un chillido a mi lado.


justin: JA! He ganado!

tu: no he sido yo...


Los dos miramos a Dakota y nos reímos mientras ella nos miraba con cara de odio.

De repente, en la película se oían gritos y, cosas muy desagradables y, sin pensarlo, me salió un pequeño chillido ahogado.


dakota: ¡Mierda!

justin: ¡Ahora si que he ganado!

tu: lo siento, Dakota... -lo dije con la chaqueta aún cubriéndome el rostro.

justin: anda, ven miedosa.


Pasó su brazo por mis hombros y me acercó a él. La verdad es, que si cada vez que tenía miedo me iban a proteger de esa manera, no me importaría sufrir un poco de vez en cuando... Lengua


dakota: parecéis una parejita...

justin: ¡me ha conseguido una pizza!

--: ¡CALLAOS YA, HOMBRE!


Los tres miramos al señor de atrás. Nos miraba con una cara bastante atravesada...

Cuando terminó la película se encendieron las luces. Dakota ahora ya nos miraba cara extrañada. Yo tenía mi cabeza apoyada en el hombro de Justin y él tenía su brazo sobre mis hombros.


dakota: luego me diréis que veo cosas raras...


Los dos nos dimos cuenta de a qué se refería, así que nos levantamos como si nada. Al salir fuimos directamente a la pizzería que había justo en frente del cine.Dakota le debía una pizza, así que no le quedó más remedio que aceptar.


justin: yo ahora vuelvo, voy a pedir la pizza a la barra.

dakota: -cuando Justin ya se había ido.- _____, tenemos que hablar.

tu: dime. ¿Qué pasa?

dakota: te gusta, ¿no?

tu: ¿quién, Justin?

dakota: no, el mono... ¡Pues claro!

tu: ¡qué va! Si prácticamente le acabo de conocer...

dakota: no te creo. Cualquiera que os hubiera visto hoy en el cine pensaría igual que yo.

tu: ¿y qué es lo que piensas tú?

dakota: pues que os gustáis, los dos.

tu: pues piensas mal. Sólo somos amigos. Tú lo conoces muy bien, deberías saber que no es así.

dakota: precisamente porque lo conozco tan bien sé que ahí hay algo...

tu: además, un chico como él nunca se fijaría en mí.

dakota: entonces, te importa!

tu: sólo un poco

dakota: ¡TE GUSTA!

tu: ¡NO HE DICHO ESO!

---: ¿qué es lo que no has dicho?

tu: nada importante...

justin: -cara extraña- En fin, ahora nos traen las pizzas.

dakota: menos mal, porque tengo un hambre !

justin: de todas formas te toca pagar a ti.

tu: habla el que anda mal de dinero... -sarcástica.

dakota: jajaja _____, tu y yo tenemos una conversación pendiente.

tu: no hay nada que decir, ya lo he dicho todo.

justin: ¿de qué tenéis que hablar?

dakota: si yo te contara... ¡Claro que me tienes que seguir diciendo! Ya casi he conseguido que lo admitas.

tu: no he admitido nada, ni pienso admitirlo.

justin: entonces, si no me vais a contar lo que pasa, cambiad de tema.

dakota: ya te gustaría saber de que hablamos nosotras...

justin: pues precisamente por eso. Además, ya han llegado las pizzas.


Efectivamente, en ese momento se acercó el camarero con nuestras pizzas y nuestras bebidas.

Obviamente, cambiamos de tema porque si no, si que se iba a dar cuenta de algo que aún no estoy segura ni siquiera yo misma... Dakota a cada rato intentaba sacar el tema, pero yo la fulminaba con la mirada, por lo que ya ni lo nombraba.

Estuvimos todo el tiempo hablando de tonterías, nada importante.

Cuando terminamos de cenar, a Dakota no le quedó más remedio que pagar las pizzas, sino Justin no la dejaría salir del local. Como habíamos quedado, él me llevó de vuelta al hotel en cuanto James apareció y se llevó a su hija. Cuando llegamos a la puerta, aparcó el coche y me acompañó hasta la habitación.


tu: muchas gracias.

justin: siempre me estás dando las gracias. ¿por qué es esta vez?

tu: por todo lo de hoy. Me lo he pasado genial con vosotros dos.

justin: y nosotros contigo, y hablo también por Dakota. Le has caído bien, ¿sabes? La conozco, y se le nota.

tu: a mí ella también.

justin: claro, yo soy un cero a la izquierda...

tu: no sé si un cero a la izquierda, pero bobo seguro que sí. -Le abracé, otra vez en el día de hoy.- Además, gracias a ti he conseguido en un día lo que nunca antes.

justin: ¿el qué?

tu: amigos, pero de los de verdad.

justin: no es para tanto. Yo te he ganado a ti. Mi mejor amiga, ¿no?

tu: ¿yo? ¿Y Dakota?

justin: ambas. Aunque, pensándolo bien, no sé que decir. Ninguna de las dos me quiere decir de qué estabais hablando.

tu: no es nada importante, en serio. De todas formas, ¿para qué lo quieres saber?

justin: no sé, por curiosidad. Ella lo decía con tanto entusiasmo que tenía que ser algo bueno.

tu: no tanto, créeme. Bueno, ya hemos llegado. Gracias otra vez.

justin: gracias a ti, me has conseguido un pizza.


Me guiñó el ojo y se fue. Te juro que, en ese preciso instante, casi me derrito. ¡Madre mía! ¿Cómo podía ser tan irresistible? Buff, por lo menos no me ha pillado con lo de Dakota, aunque, al parecer, ella sí. Además, no se olvidará tan fácilmente, así que seguirá preguntando hasta que le diga lo que quiere oír. La acababa de conocer, pero ya había visto que era muy cabezotas. Me había caído realmente bien, no sé, me inspira confianza.


En la habitación me puse el pijama, me lavé los dientes y me fui a la cama. Alicia ya estaba durmiendo, así que intenté no hacer mucho ruido. Al día siguiente me esperaba un gran día. Otra mañana en el estudio y, quizás, una tarde con amigos.



HASTA AQUÍ! Lo siento, de verdad que no tengo nada de inspiración. Quiero decir, sí que sé como seguir la novela, pero cuando lo estoy escribiendo, no sé como seguir... x) Bueno, igualmente, espero que la sigáis leyendo y comentando con vuestra opinión.

Un besito (L)

MB.


No hay comentarios:

Publicar un comentario